10 Consejos Útiles para Correr por la Noche

Cuando sales a correr en otoño, los días empiezan a acortarse y es posible que salgas de día a entrenar pero te quedes sin luz a mitad de tu entrenamiento. Si es invierno y piensas salir a correr a última hora de la tarde, lo más probable es que cuando empieces ya sea de noche.

Ya sea por estos motivos o porque simplemente, eres de los que prefiere la nocturnidad en cualquier época del año, vamos a recopilar algunos consejos útiles para salir a correr por la noche. 

Consejos para Salir a Correr por la Noche

A continuación te dejamos una larga lista de recomendaciones que te van a venir bien como corredor nocturno. Te ayudarán si las aplicas a tu rutina de entrenamientos y optimizarán la seguridad durante tus salidas.

#1. Planifica Bien el Tiempo de tu Entrenamiento

Es muy importante que determines qué tipo de entrenamiento vas a realizar antes de salir. Planificar será la clave para que realices un buen entrenamiento nocturno. Piensa que después de entrenar tienes que hacer estiramientos y que te tiene que dar tiempo suficiente a recuperarte antes de irte a dormir.

Durante el tiempo de recuperación tienes que poder ducharte, alimentarte debidamente, hacer la digestión y relajarte antes de irte finalmente a la cama. No es recomendable realizar un entrenamiento muy duro o apurar demasiado una salida nocturna e irse a dormir sin cenar. Por lo tanto, trata de adaptar la dureza de tus entrenamientos al horario que tengas disponible para que llegues a todo.

#2. Sal Antes de Cenar o Un Rato Después

Muchas veces la principal duda surge con respecto a la alimentación. Lo más recomendable es que intentes salir a entrenar antes de la cena o un rato después de haber ingerido alimentos. Entrenar justo después de haber comido incrementa las posibilidades de sufrir dolores musculares o lesiones debido a la falta de irrigación sanguínea. También puedes llegar a padecer dolores fuertes de estómago e incluso un corte de digestión.

Si aún así quieres salir a correr después de cenar, trata de hacerlo temprano para dejar que tu estómago digiera los alimentos. Recuerda que realizar una cena muy copiosa y dejar un margen adecuado de tiempo para recuperarte siempre será mejor. Así, llegarás justo para una ducha relajante y cogerás la cama con más ganas.

#3. Abrígate porque Empezará a Refrescar

Cuando sales a correr en verano a últimas horas del día agradeces el frescor y la bajada de las temperaturas. Además, las horas de luz alargan más el día, por lo que tenemos la sensación de que lo aprovechamos al máximo. Después de un día de calor intenso, es el mejor momento para correr sin riesgos de sufrir golpes de calor y disfrutar de los entrenamientos.

Sin embargo, en otoño o en invierno la situación es bien distinta. En cuanto se va el sol y anochece empieza a hacer frío y humedad, por lo que no te fíes de la temperatura que haga al salir y abrígate suficiente. Una buena opción es optar por una camiseta y unas mallas térmicas, que mantendrán tu calor corporal.

#4. Escoge Rutas Concurridas y Conocidas

Si vas a salir a correr de noche, trata de elegir rutas donde haya una buena iluminación urbana; no solo porque es más seguro sino porque verás mejor por dónde corres. Piensa que el terreno puede ser irregular y tener obstáculos y, si la luz es escasa y no conoces el terreno, la probabilidad de tropezar o pisar mal puede ser mayor.

Correr por ciudad o por un parque donde hayan más corredores entrenando, te aportará mayor sensación de protección y tranquilidad. Si escoges un lugar aislado y poco iluminado los riesgos serán mayores y podría invadirte una sensación de peligro o inseguridad.

#5. Ponte Ropa Fluorescente con Bandas Reflectantes

Te lo recomendamos continuamente, pero en este caso es imprescindible. Si de por sí puede costar ver a un corredor de día, cuando no hay luz debemos hacernos todavía más visibles. Para ello, lleva ropa llamativa y fluorescente con colores como el rosa, el amarillo, el naranja o el verde. En general, las bandas reflectantes suelen ir de serie en la ropa y zapatillas deportivas. Sin embargo, si tu ropa no las tuviera puedes comprarlas por separado.

Las bandas las encontrarás fácilmente como tiras adhesivas para pegarlas a la ropa o como parches para coser. También puedes ponerte bandas con correa o velcro en las muñecas o en los pies, como que usan los ciclistas u otros deportistas. En caso de emergencia, o si no quieres gastarte dinero, un chaleco reflectante te podría hacer el mismo papel.

#6. Usa Luz Frontal o Portátil si es Necesario

La ropa y las bandas reflectantes son ideales para correr por ciudad. Pero, ¿qué pasa si corremos por carreteras secundarias o caminos poco transitados? Llevar ropa llamativa no será suficiente para ser visibles en casos más extremos de oscuridad. Por eso, si vas a correr bajo esas condiciones lumínicas, lo más recomendable es que te hagas con luces portátiles. Además de la ropa y las bandas, claro.

No es cuestión de que salgas a correr con una linterna de las de toda la vida. En cualquier tienda deportiva encontrarás luces intermitentes o continuas a buen precio. Además son pequeñas y apenas pesan por lo que no te molestará llevarlas. Si optas por una luz frontal potente, además de revelar tu posición te ayudará a ver por dónde vas y ver bien el camino.

#7. Mejor si Sales a Entrenar con Compañía

Si sigues sin sentirte seguro/a a la hora de salir a correr cuando es de noche, lo mejor es que trates de convencer a alguien para que hagáis coincidir vuestros entrenamientos. Correr en compañía siempre te dará ese plus de confianza y protección que necesitas para correr con tranquilidad.

Por otro lado, si no consigues encontrar compañero/a de entrenamiento, puedes optar por salir a correr con tu mascota o con la de un amigo o vecino. Ir con un animal, además de ser divertido, te dará mucha seguridad.

#8. Corre de Cara al Tráfico si Vas por Carretera

A la hora de correr por una carretera debes hacerlo siempre de cara al tráfico. Es la mejor forma de ver venir a un vehículo (coche, moto, bici) y de ser visto por ellos. Nunca le des la espalda al tráfico y corre en el sentido contrario. Si te ciegan las luces del vehículo aparta la mirada o usa una gorra o visera para protegerte la vista.

A la hora de atravesar un cruce, trata de buscar el contacto visual con el conductor/a del vehículo para estar seguro de que te ha visto. Que un semáforo se ponga en verde o que haya un paso de cebra te da la prioridad. Sin embargo, no te da la seguridad de poder cruzar sin ser atropellado, así que cruza cuando sepas que te han visto.

#9. Deja la Música en Casa o Ponla Muy Baja

Si quieres escuchar música debes saber que estarás mermando uno de tus sentidos más importantes para estar alerta. Muchos sonidos como el pitido de un coche o el de una bicicleta no los escucharás si tienes los auriculares puestos.

Lo mejor es dejar la música en casa para no caer en la tentación de subir el volumen cuando salga tu canción favorita. Pero si no puedes resistirte, al menos ponla lo más baja posible. Así podrás seguir oyendo los sonidos de tu entorno y estar atento. Otro truco es el de escuchar música con un solo auricular y dejar un oído libre.

#10. Lleva un Móvil con Batería y una Identificación

Si vas a salir a correr solo, es buena idea compartir tu ubicación con algún amigo o familiar antes de irte. Así sabrán dónde vas a estar. Trata de llevar el móvil con batería para poder llamar en caso de emergencia. No solo por si eres atacado, piensa que puedes tropezarte, caerte o desviarte y perderte de tu ruta habitual.

Además de tu smartphone, es recomendable que lleves siempre tu tarjeta de identificación con tus datos personales. Si sufrieras un desmayo o te quedaras inconsciente por cualquier motivo sería muy útil. Algunos datos como tu nombre, un teléfono de contacto y tu tipo de sangre, pueden ser cruciales para actuar de forma rápida y efectiva.

De Noche, todos los Corredores son Pardos

Son muchos consejos y todos muy útiles, pero si aún así estás interesado en conocer más sugerencias sobre seguridad para corredores, no te pierdas este artículo. Échale un vistazo, en él te contamos algunos consejos para salir a correr con total tranquilidad.

La noche es oscura y está llena de peligros pero, si tienes en cuenta los consejos que te hemos dado, no tienes nada que temer. Lo cierto es que después de un ajetreado día de trabajo, el silencio y la quietud de la noche se agradecen. Así que ya sabes, ¡atrévete y no tengas miedo a la oscuridad!